en cada minuto
un amanecer
en cada vestigio de tu piel
un renacer
te he presentido
cada instante del alba
cuajada de nácares
y arrebolada de grana
en cada minuto
un amanecer
en cada vestigio de tu piel
un renacer
te he presentido
cada instante del alba
cuajada de nácares
y arrebolada de grana
Camino para sentirme, sueño para perderme y con viejos versos me ato a la realidad. Realidad para estrujar olas, para cubrir vientos con lluvia y acentos con palabras. He descuidado mis pensamientos y ya no se donde están. Los pies me conducen por los senderos de túneles perdidos donde el mar gime. Túneles de agua y piedra… silencio de pisadas… olvido. El mar sigue empujando los viejos recuerdos. Poemas para la realidad y para las fantasías solo palabras.
Camino recordando un último libro que me atenaza, me engulle…los anaqueles polvorientos de la biblioteca ciega de la siesta… delirio . Quiero seguir caminando sin sentirme, olvidándome, rodeando la noche amarrada en viejos poemas. Te recuerdo una vez más… sigues durmiendo y me abandono. La noche ha reventado en un estrépito silencioso…y “las estrellas siguen clavando rejones al agua gris”.
excepto la pérdida de retroceder.
Así que, entre estos Diablos y nuestro mar,
Permitamos que atentas trompetas den
la bienvenida a la descortesía del Destino;
por ella se verá que
cómo en todo el tiempo de nuestro dolor
y de nuestra liberación también,
el juego es más que el jugador que lo juega,
y la nave es más que la tripulación
(Rudyard Kipling, "A song in storm" - Una canción en la tormenta).
Este poema siempre ahuyenta mis soledades y me llena de energía para salir al mundo, para enfrentarme a la soledad... para desterrarla aunque sea por algunas horas... leer... leer me sirve para ahuyentar a la soledad a mis viejos demonios o para huir... huir hacia otros lugares, otros mundo, otras perspectivas... solamente huir.